Los skills de un miembro de un equipo ágil se pueden clasificar en varios grupos, según se basen en aportar valor al producto que desarrolla. en la capacidad de colaborar con el resto de miembros del equipo o en la capacidad de mejorar, a nivel técnico y humano. La productividad y la innovación son el resultado de: – Orientarse a proporcionar el máximo valor en el mínimo tiempo. – Favorecer la colaboración en el equipo para conseguir las mejores sinergias posibles – Mejorar continuamente la manera de trabajar. Orientación a producir valor El miembro del equipo ágil tiene que estar orientado a producir con CALIDAD, tiene que saber compaginar los siguientes aspectos: Interés por entender el producto o negocio para el que trabaja. Se preocupa por proporcionar valor al usuario final o consumidor. Tener una visión a medio plazo de los objetivos a conseguir tener proactividad (ser capaz de detectar oportunidades y anticipar riesgos) y aún así (y dado que el foco está en proporcionar resultados tangibles cada iteración): Buscar la simplicidad y la utilidad, conseguir la mejor solución utilizando sólo el esfuerzo necesario y no trabajar en futuribles que quizás no lleguen nunca o cambien. En las tareas que realiza, buscar el máximo retorno de inversión al esfuerzo dedicado en cada momento En línea con el principio de fluir en el proyecto (en que el equipo minimiza el número de objetivos en curso, WIP), el miembro de un equipo ágil acaba tareas y no deja temas abiertos, de manera que se minimizan los cambios de contexto, aumentando la productividad y avanzando en el proyecto. Pasión y orgullo por el trabajo que se realiza, ser exigente con la calidad técnica, disciplinado y metódico, para que el producto pueda crecer de manera sostenida. Inteligencia emocional – Capacidad de trabajar en equipo El miembro del equipo ágil tiene que favorecer la COMUNICACIÓN y para ello tener las siguientes aptitudes: Transparencia en las tareas que realiza y su estado, para que el resto del equipo tenga la información necesaria (por ejemplo en las reuniones diarias de sincronización (Scrum daily meetings) o en las retrospectivas), que todos puedan colaborar y ayudarse a conseguir los objetivos de la iteración, evitando también que se realicen esfuerzos innecesarios. Franqueza con el cliente sobre la situación del proyecto (especialmente en las demostraciones (Sprint review)), para que pueda tomar decisiones basadas en lo que realmente está hecho y en la velocidad del equipo. No hacerse dueño de conocimiento, si no compartirlo y ser capaz para enseñar. Escucha activa, entender lo que le están explicando Observar, escuchar, preguntar mucho y reparafrasear para entender las las necesidades, motivaciones y sentimientos de los otros, ponerse en su lugar antes de dar la propia opinión (si realmente es necesario ofrecerla). Es decir, evitar juzgar inmediatamente al otro y tener empatía. El miembro del equipo ágil tiene que saber respetar las opiniones de los otros y para ello tener las siguientes aptitudes: Confianza en los demás miembros del equipo, creer que serán capaces de realizar sus tareas, sin necesidad de estar controlándolos, recordar siempre que todos están actuando con la mejor voluntad posible, y tener paciencia. Esta confianza se ve facilitada por la compartición de conocimiento que se produce en las reuniones de alta productividad que el equipo al completo realiza en las actividades de Scrum, las cuales necesitan de la transparencia indicada anteriormente. Consensuar, ser capaz de negociar un ganar/ganar, no imponer su criterio. Ser honesto y sincero, no engañar o aprovecharse de los otros (sean clientes, gestores o miembros del equipo). Educación, buenas maneras, dando su opinión sin atacar ni acusar (simplemente hablando de los hechos que le han sucedido), tranquilo, no irascible, afable y con sentido del humor, para no vivir en tensión constante y, por contra, compartir momentos de relajación con el resto del equipo. Inteligencia vital – Capacidad de mejorar El miembro del equipo ágil es capaz de conjugar el progreso técnico y el humano, tiene afán por APRENDER nuevas formas de trabajar y de relacionarse, y para ello tener las siguientes aptitudes: Humildad, evitar la prepotencia (que no es necesaria, la valía se demuestra realizando un trabajo excelente, el reconocimiento es una consecuencia que debe llegar por sí solo), tener una mente abierta a escuchar ideas diferentes de otros y flexibilidad para probar nuevas cosas. Capacidad de autocrítica, reconocer equivocaciones y tomarlas como oportunidades de mejora. Similarmente, no buscar culpables cuando se cometen errores, si no ver entre todos cómo mejorar el proceso de trabajo. Capacidad de reflexión e inconformismo productivo, cuando algo no funciona ser capaz de cuestionar cómo se están haciendo las cosas. Tener valores, ética, integridad, coraje para tomar decisiones y hacer “lo que se tiene que hacer” (o no hacer lo que no se tiene que hacer), aunque sea más difícil (asumiendo riesgos controlados). Para ello necesita ser asertivo en los mensajes, hablar de manera clara, objetiva, ser franco (con compañeros, gestores y clientes) sobre los problemas que hay y proponer alternativas mejores. Creatividad, intuición, capaz de desaprender e innovar aportando nuevas ideas tanto en el producto como en la manera de trabajar. Como se ha mencionado anteriormente, tiene que ser capaz de disfrutar en el camino, realizarse en su trabajo (son muchas horas a la semana como para que no sea así), aprendiendo, creando, superando retos, progresando y contagiando entusiasmo al resto del equipo. Evitar estar en sobre esfuerzo continuo, tener como objetivo no trabajar más de 40 horas a la semana (en caso contrario, cuando sea necesario un sobreesfuerzo, no va a haber de donde sacar, sin contar con que la calidad del trabajo se degrada cuando se alarga demasiadas horas) y dedicar el tiempo restante a actividades personales, familiares, ocio, formarse, otros proyectos, … Es necesario disponer de tiempo para crecer a nivel personal y profesional, para alcanzar un equilibrio y tener estos pilares vitales afianzados. Es más difícil, pero es mejorLos skills anteriores se pueden entender como un marco de referencia sobre el que reflexionar, con el cual poder identificar nuestras carencias (y las carencias que los demás ven en nosotros), para gradualmente ir madurando hacia un enfoque ágil que haga más sencillo proporcionar más valor a nuestros clientes así como disfrutar más de nuestro trabajo y de nuestra vida.